- Los que escriben un diario, es porque se sienten solos.
+ No es verdad. Es porque tienen algo que contar, porque su vida es diferente. Y, aunque nunca lo confiesen, siempre esperan que alguien lo descubra, lo lea a escondidas para así poder conocer la verdadera personalidad del autor.

lunes, 11 de marzo de 2013

Quiero ser la única que te muerda la boca.


 

Al final me quede dormida, vamos frita, mientras escuchaba a Mozart, esa música te envuelve eh! fíjate que soñé que era una princesa con castillo y todo y bailaba con mi príncipe  que eras tú en aquel salón real de palacio. Primero había mucha gente como si fuera una fiesta de máscaras, pero después todos desaparecieron y tú y yo nos quitábamos las máscaras y seguíamos bailando, algo raro porque a ti no te gusta bailar. Luego desperté ¿y sabes lo mas extraño pero bonito de esta historia? que seguí sintiéndome princesa, sin castillos, sin máscaras, sin aquel precioso vestido blanco bordado con hilos de oro, no tenia nada eso, pero si tenia algo, lo mas importante, te seguía teniendo a ti, a mi príncipe  Y hoy me di cuenta que para ser princesa no hace falta ser hija de un rey, ni llevar corona, ni joyas, ni vestidos de seda bordados con hilos de oro, ni tener dinero, ni criados, ni si quiera tener un inmenso castillo donde celebrar fiestas, una mujer para ser princesa solo le hace falta un hombre a su lado, un príncipe que le haga sentir así. Y yo lo tengo, y mi príncipe no es rubio de ojos azules ni viene a verme en caballo blanco, mi príncipe es moreno de ojos marrones y viene andando a verme, que tiene más mérito. Yo sé que mi príncipe mataría monstruos, diablos y cualquier criatura que solo hiciera el intento de hacerme daño, y no lo haría con su espada sino con sus manos si hiciera falta, él es valiente, honrado y generoso, un héroe para mi, es todo lo bueno personificado en una sola persona y esta maravillosa persona que tiene nombres y apellidos, Francisco Javier Torres Garcia, esta a mi lado y encontrar un hombre así  bueno y que me haga sentir tantas cosas buenas a la vez y que encima este dispuesto a pasar una vida entera a mi lado, es lo mejor que me puede pasar. Me siento una princesa de cuento, de nuestro cuentos de hadas. Soy feliz y te quiero ¿vale? no sé si lo notaste.
Me voy a duchar cielo, cuando vuelva te aviso. Faltan horas para vernos y créeme que ya estoy deseando comerte a besitos. (:
Posdata: Te quiero.<3
Siempre tuya, con amor, Ángela. (L)
17#

viernes, 28 de diciembre de 2012

El invierno en tu nariz.

- ¿Te quedas a dormir, o mejor dicho a no dormir?- dijo guiñándole un ojo. Él sonrió.
- ¿Esta noche? Me viene perfecto.
Y así fue, esa noche no durmieron, ni se dieron cuenta cuando la luna se convirtió en sol. 
Ella contemplaba su figura desde la puerta, con aquella camisa que horas antes le quitó. Los primeros rayos del sol acariciaba su rostro. Ella pensó, que era la imagen más bonita que había visto en toda su vida. Estaba tan embobada que ni se dio cuenta que se había despertado.
- ¿Qué haces ahí?
- Mirándote- dijo sonriendo.
- Tonta, ¿por qué no vuelves a la cama?
Ella obedeció, sin rechistar. Se quitó la camisa botón a botón, al compás de la música que él le tarareaba. Esa música tan sensual que suena en las películas, "tanana, nana, nana". Y él no pudo esperar a que se quitará el último botón, la agarró de la cintura y la dejo caer en la cama, ella soltó una carcajada, mientras él jugaba a pasar sus manos por su cuerpo. Lo siguiente que paso creo que podréis imaginarlo. Mientras ahí afuera la gente iba con abrigos de pieles, ellos no necesitaba ropa. Mientras los de ahí afuera se morían de frío ellos pasaban calor. Mientras ahí afuera todos se levantaban para empezar un nuevo día, ellos se decían "buenas noches". Aunque ella no durmió, quiso quedarse más tiempo contemplando aquella escena que parecía haberse parado en el tiempo. Pensó que no se podía ser más feliz en esta vida. Y mirándolo con ternura y jugando con su pelo, le dijo: "te dejo de tregua hasta las diez, que a besos volveré a despertarte."

La verdad es que ya te empezaba a extrañar.

No sabía que la felicidad empezaba por "J" y que vendría vestida con pantalones vaqueros y camiseta.
La verdad es que hacia mucho tiempo que no la sentía tan mía, tan de verdad. Llego sin avisar, como siempre hace, pero ella sabe de sobra que siempre es bienvenida en mi vida. 
La verdad es que me gustas más cuando sonríes en mi cama y te prefiero con la barba de tres días y sin peinar, y puestos a pedir, pido estar siempre a tu lado. Retenerte en mi cama para siempre, donde nunca nos hará falta la ropa, donde con nuestro amor nos sobrará todo lo demás cariño.
Hoy le pido a mis sueños, que te quiten la ropa 
que conviertan en besos 
todos mis intentos de morderte la boca.

Hoy le pide a la luna, que me alargue esta noche 
y que alumbre con fuerza este sentimiento 
y bailen los corazones.